LA GENTE LE PUSO TECHO AL PRECIO DE LA CARNE, que se mantiene estable desde marzo. Después de los fuertes aumentos del primer trimestre, el precio promedio de la carne vacuna se mantiene desde marzo en torno de los $19.000 por kilo, con diferencias por cortes y puntos de venta. La media res también se estabilizó cerca de los $11.000. El principal freno es el bolsillo: las familias compran menos, buscan cortes más baratos y reemplazan parte de la carne vacuna por pollo y cerdo. Eso limita la posibilidad de trasladar al mostrador el aumento de costos. Matarifes y carniceros aseguran que están absorbiendo parte de esas subas, con menores márgenes y crecientes dificultades en la cadena de pagos. Para los próximos meses no esperan ni una baja generalizada ni un salto abrupto: el escenario más probable es de relativa estabilidad, con ajustes moderados y selectivos.