EL ACUERDO CON IRAN desata una tormenta entre los republicanos con fuertes críticas a Trump en un momento crítico a 4 meses de las elecciones de medio término.

WASHINGTON.- Tras dejar atrás la fastuosidad y la pompa del palacio de Versalles con un discurso triunfal -fiel a su estilo-sobre el acuerdo que firmó con Irán para poner fin a la guerra, Donald Trump bajó del Air Force One a las 3.38 de la madrugada, con traje y sin corbata, en su regreso a Washington, donde el clima político que lo esperaba es radicalmente opuesto: una creciente tormenta interna por las feroces críticas de sectores republicanos al memorándum sellado con el régimen.

[Ronald] Reagan se está revolviendo en su tumba, disparó el senador republicano Bill Cassidy (Luisiana), en un ácido mensaje en X en el que recordó la figura de uno de los líderes republicanos más admirados por Trump.

Las ambiciones nucleares de Irán no fueron frenadas. Aprendieron que amenazar con el estrecho de Ormuz funciona y, sin duda, se aprovecharán de eso en el futuro. Ahora, gracias a este acuerdo, podrán construir infraestructura totalmente nueva, detalló el senador saliente. Es el peor error de política exterior en décadas