Pato no rengo

No nos entra un quilombo más...’, resopla un funcionario de diálogo directo con el Presidente de la Nación y con su hermana. La nueva diferenciación de Patricia Bullrich con el caso de la jueza María Verónica Michelli, puesta en duda por el Gobierno de los Milei por ser cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, sumó otro culebrón interno en la administración de La Libertad Avanza. Ya como si no tuvieran suficiente con el Adorni Gate y con la pelea entre las Fuerzas del Cielo de Santiago Caputo y la familia Menem, ahora la tenaz senadora dijo que no apoyaba el retiro del pliego de la jueza y se lo dijo al propio Javier Gerardo Milei en una charla.

’Es sencillo, solo dos personas no le tienen miedo a Karina en este gobierno: Santiago Caputo y Patricia Bullrich’, razona el libertario que ha escuchado las diatribas de la Hermanísima, delante de Martín y Lule Menem, contra la senadora nacional. Un bullrichista del día uno pide que la administración nacional se doble pero que no se rompa’: la apelación a un viejo dicho radical que usó Leandro Nicéforo Alem reclama que se modifiquen cuestiones que afectan al votante de ese espacio, como fueron la candidatura de José Luis Espert o la situación patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dos temas donde Bullrich se diferenció.

Mientras en el karinismo hablan de que la senadora volvió a su deporte favorito, la garrocha, la inoxidable Bullrich sabe que ’la respuesta oficial va a venir a fuego lento’. A ella, parece no importarle y se dedica, con estos gestos de diferenciación, a sumar caudal electoral, a acumular capital político y poder en la sociedad. O sea, si Milei quiere la reelección, "Patricia se hace más necesaria", según esboza uno de sus seguidores.

De paso, avanza en copar el espacio que supo contener Mauricio Macri con el PRO, mientras niega estar en contacto con el ex Presidente. De lograr todos estos cometidos, Bullrich discutirá con los Milei el papel de ’socia’ y no, el de candidata a jefa de Gobierno, cargo que no le apetece en absoluto. Eso significa ir por un lugar en la fórmula (si Milei sigue con guarismos que lo den competitivo, como ahora) y discutir el Gabinete. La Ciudad será terreno para negociar con Jorge Macri -quien sostiene su postulación a la reelección- y donde la karinista Pilar Ramírez hace política en línea con la Hermana. La Libertad (y Patricia) Avanzan...